GRACIELA DE LAS MERCEDES

75 años

Llegó a su colonia a los 9 meses, y lleva toda su vida en ella. Su papá entró a trabajar como cargador a una empresa; un jefe creyó en él, diciéndole que le daría una escoba y solo él sabría hasta dónde quería barrer. Con el tiempo llegó a trabajar en las oficinas. Ella recuerda los tres turnos que nunca paraban, a las señoras llevando el almuerzo en canasta hasta la puerta de la fábrica, y el letrero que contaba los días sin accidentes. A veces su padre regresaba a comer y volvía al trabajo. Se acuerda de que, cuando su hermano entró a la misma fábrica, quedó cubierto de cemento de pies a cabeza; y su mamá que estaba acostumbrada a verlo bien arreglado, no dijo nada.

Le gustaba correr, trepar árboles, ver a los demás jugar béisbol. Ahí conoció a Ernesto.  

Arturo

Graciela

María

Catalina

Ernesto

Judith, María, Marilú y Celia

Todos los participantes que permitieron el uso de su imagen y fotografías firmaron un acuerdo de consentimiento informado